07. Carles Guerrero Castillo

Tengo 32 años y he nacido y vivido toda mi vida en Sitges. Desde hace más de 10 años trabajo en la piscina municipal de Sitges, como socorrista y monitor de natación para niños y adultos. Sin embargo, me gradué en 2017 en Ingeniería Química por la UPC y actualmente busco una salida profesional acuerdo con mis estudios. Antes de la universidad, me formé como técnico superior en química medioambiental, lo que me ha llevado a conocer la planta de depuración de aguas de Sitges, así como la red de distribución y abastecimiento de agua de la ciudad.

Mi vinculación con las tradiciones y fiestas de la villa es total, ya que desde muy pequeño he vivido y he participado, con mucha ilusión, en nuestras fiestas, San Bartolomé y Santa Tecla, así como la vendimia, el carnaval , el corpus o el día de Sant Jordi.

El motivo de introducirme en el panel de la política local, es porque creo que puedo aportar mi grano de arena en el correcto funcionamiento de la villa y la muy necesaria mejora en aspectos como el reciclaje, el cuidado de nuestros espacios naturales, el educación y la sensibilización ecológica, la introducción de modelos y sistemas de gestión medioambiental y la construcción del camino que nos ha de llevar a todos los habitantes del municipio y sitgetanas hacia un Sitges medioambientalmente sostenible y responsable de su huella ecológica.

Al margen de mi posible aportación profesional en la ciudad, he querido participar de la política con un partido sin ninguna vinculación autonómica o nacional, que no sea una filial con unas siglas que priorizan unos intereses distintos de los del gran grueso de todos los sitgetans. Creo sinceramente que Sitges GI es un partido que trabaja única y exclusivamente por Sitges, pese a tener divergencia de criterios de opinión en temas que no pertenecen a la villa, pero con el único fin y deseo de mejorar la vida de nuestras vecinas y vecinos.

Durante los últimos años creo que la ciudad de Sitges ha perdido algunos de los valores que la hicieron mundialmente conocida como son el respeto, la limpieza, la seguridad, la calidad de sus playas y la mezcla de culturas sin perder nunca la esencia y la tradición que nos ha caracterizado siempre a Sitges y Sitges. La recuperación de estos valores, el cuidado de nuestro pueblo y el hecho de mirar un poco más por los intereses y necesidades de nuestros vecinos y no tanto hacia lo que ocurre en el ámbito autonómico o nacional, me parece fundamental, y completamente necesario, para volver a sentirnos todas y todos orgullosos cuando digamos que vivimos Sitges.